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¿ cómo ayudar ? Campaña permanente de recaudación de fondos para Acoforec. Queridos amigos de ACOFOREC: Los saludamos con amor fraterno y pidiendo a Nuestro Buen Dios los llene de su Luz de Resurrección en esta Pascua. Todos ustedes, de alguno u otro modo tienen un vínculo con nuestra Asociación, ya sea por ser socios de ésta, por ser catequistas o por acceder a algún servicio que nosotros prestamos a nuestra querida Iglesia, y por esto queremos hacerles una invitación especial. Si tenemos en cuenta tantos dones recibidos de Dios en estos 14 años, sabemos que son innumerables, no solo en el aspecto religioso – espiritual, sino también en el aspecto material. Sin embargo, a veces nos sentimos limitados en nuestro actuar por falta de recursos económicos y necesitamos del compromiso de todos para continuar nuestra labor, confiada por el Buen Pastor. Como muchos de ustedes saben, la Iglesia católica invita a todos sus fieles a dar el diezmo o contribución anual a las obras de la Iglesia, para corresponder a Dios todas sus bondades hacia nosotros. (5ª mandamiento de la Iglesia Católica). La invitación es a considerar la posibilidad de dar su diezmo a ACOFOREC. Lo podemos hacer como socios, como catequistas, como padres de familia, o como amigos, es decir, como miembros de la Iglesia, de modo que si cada uno pone su granito de arena, podremos ampliar nuestros servicios y llegar a los más pequeños de nuestra Iglesia. En nuestra última Asamblea (octubre de 2009), hubo al respecto algunas consideraciones sobre dar el diezmo, ya que más que un deber es un acto de amor al Amor. Por ejemplo, nos dijo, nuestro querido Padre Rubén Darío, lo importante que es ser generosos y no apegarnos a los bienes materiales; si leemos Proverbios. 30,8 “No me des pobreza ni riqueza”…, en las riquezas, muchas veces ponemos el corazón y vivimos por las cosas, no por Dios. En la indigencia, podemos llegar al robo; En cambio, en la providencia aprovechamos lo que tenemos y gustamos que Bueno es el Señor. A Dios hay que darle siempre lo mejor. “Si todo el mundo se preocupara lo suficiente y todo el mundo compartiera lo suficiente, todo el mundo tendría lo suficiente, pero no es suficiente en el mundo para una ambición desmedida”. Hay que darle la oportunidad al otro de ganarse el cielo. Sabemos que lo económico no es lo más importante y confiamos en la Providencia que nunca nos ha faltado, pero como dice San Ignacio: debemos orar como si todo dependiera de Dios y obrar como si todo dependiera de nosotros. Así, con este escrito estamos obrando para el bien común y con la certeza que si ustedes dan su diezmo a ACOFOREC le están respondiendo al inmenso amor de Dios porque “¿qué tienes que no lo hayas recibido?” (1 Co, 4, 7) ¿En qué se invertirá su aporte? · Apoyo en el funcionamiento del Instituto de Investigación y Formación Catequética “Buen Pastor”, ya que el Cardenal nos dio la casa en comodato y nosotros debemos encargarnos de su mantenimiento, pago de servicios y demás. · Capacitación de personas en su formación como catequistas que quieren hacer los cursos, pero no disponen de recursos. · Apadrinar un niño del Jardín Infantil La Casa de los Niños. · Apadrinar un niño en el retiro de Primera Comunión, que este año será el 15 de Agosto y tenemos un grupo de 13 niños. · Pago de un subsidio de transporte a catequistas que quieren acompañar atrios de parroquias de escasos recursos. · Contribuir con las publicaciones, ya que en el momento hay varias pendientes como: Álbum y Guía Yo soy el Buen Pastor Números 2, 3, 4 y 5. y el libro Potencial religioso del niño de 6 a 12 años de Sofía Cavalletti. ¿Cómo pueden darlo? · Consignar en la cuenta de Ahorros de ACOFOREC AV Villas No 04805769-9 y enviar comprobante de la consignación al fax del Instituto 2766351, o llamando para informar al 2236393 · Llamando a Helena Salazar de von_Arnim (6569755) o a María Teresa López (2266954/ 3015462234) para coordinar la recogida de su aporte en la dirección que nos indiquen. Si quiere que este dinero sea para un gasto en particular de los ya mencionados nos lo podrán decir y les informaremos en qué y cuánto fue invertido. Agradecemos el tiempo dedicado para leer y reflexionar sobre esta invitación y confiados en que el Espíritu Santo mueva nuestros corazones en bien de su Iglesia. Textos bíblicos que nos hablan del diezmo: Génesis 14, 18 -20; Génesis 28, – 22 ; Nehemías 10, 38 – 39; 12,44; 13, 4 -5.12 ; 2 Crónicas 31, 5 – 12; Malaquías 3, 10; Amos 4, 4; Levítico 27, 32; Mateo 25, 31 -46 Consultar en Internet sobre el diezmo en la página Los caballeros de la Virgen. Solicitar a ACOFOREC que le envíen vía e-mail esta invitación para entregar a algún familiar o conocido. Los invitamos a leer el siguiente artículo que con seguridad los puede motivar.
Transcripción inédita de una charla dada por Henri Nouwen, (autor del Libro “El Retorno del Hijo Pródigo” y otros), a la Fundación de Servicio Social Marguerite Bourgeoys. Septiembre 16 de 1992. (Reimpresa con el generoso permiso de la Fundación de “El Arca” del Canadá). ESPIRITUALIDAD DE LA RECAUDACION DE FONDOS UNA CONVERSACIÓN CON HENRI NOUWEN He de aclarar desde el principio que la recaudación de fondos es un tema del que raras veces hablo. Pero fui invitado a decir algunas palabras al respecto a la Junta Directiva y a algunos miembros del consejo de “El Arca” y así fue como llegue aquí a hablarles a ustedes de este tema. En cierta forma esto sucedió porque en nuestra comunidad, muy a menudo recaudar fondos es algo que sucede como respuesta a una crisis: No tenemos suficiente dinero – tenemos problemas en algún área, así que uno se dice, “Necesitamos dinero; como lo vamos a conseguir, hay que salir a pedirlo”. Y de repente uno se da cuenta de que no está acostumbrado a hacerlo, que se siente incómodo al respecto y un poquito avergonzado; así que uno empieza a pensar: “¿Caray como se hará eso?” Es interesante que la mayoría de la gente con la que he hablado de recaudación de fondos se siente un tanto molesta con la idea de tener que salir a pedir dinero. Como introducción al tema, quiero decirles que recolectar fondos si se mira a la luz del Evangelio, no es la respuesta a una crisis, es primero que todo, una forma de apostolado. Es una forma de anunciar la propia visión y de invitar a otras personas a participar en ella con los recursos con los que ellos cuenten. --RECOLECTAR FONDOS NO ES LA RESPUESTA A LAS CRISIS. ES UNA FORMA DE APOSTOLADO-- Al recolectar fondos proclamamos aquello en que creemos y lo proclamamos de tal manera que estamos ofreciendo a la otra persona una oportunidad de participar en nuestra visión; así que es lo opuesto a pedir limosna. No es llegar y decir a la gente: “Tenemos un problema porque últimamente la situación está muy difícil; por favor, podría usted ayudarnos”. Es más bien decirles: “Tenemos una visión que es tan apasionante, que queremos darle a usted la oportunidad de participar en ella con los recursos que Dios le ha dado”. --UNO NO SE EMPOBRECERÁ, AL DAR, SE CONVERTIRA EN ALGUIEN MAS RICO— Y con mayor razón, puesto que es un apostolado, es siempre una llamada a la conversión. Eso es como decirle a la gente: “Te invito a que de una nueva manera te relaciones con tus recursos, de tal manera que al ponerlos a nuestra disposición, sea algo bueno para ti”. Si es bueno solamente para nosotros que lo recibimos, deja de ser recolección de fondos en el estricto sentido del Evangelio. Recolectar fondos desde el punto de vista del Evangelio es decir a la gente: “No tomaré tu dinero a no ser que sea algo bueno para tu camino espiritual – a no ser que sea algo bueno para tu salud”. En otras palabras, no te empobrecerás- sino que te enriquecerás al dar. De otra manera lo que le estaríamos diciendo sería: “Yo estoy aquí, tu estás allá y estas dando a algunos, un poquito” y de repente estás pidiendo limosna otra vez, y no estás sacando la cara por tu visión. Ciertamente, recolectar fondos desde el punto de vista espiritual es una manera muy concreta de ayudar a que el Reino llegue a nosotros. Pero, ¿Qué es el Reino? Pues es la creación de una comunidad de amor en medio de su mundo- y en el del más allá- porque en cada lugar donde el amor es creado, es algo mas fuerte que la muerte. Así que, cuando construimos el Reino aquí en la tierra, es un Reino que va más allá de nuestra existencia cronológica y si se está pidiendo fondos para una comunidad de amor, se está construyendo el Reino. Se está haciendo exactamente lo que hay que hacer como cristianos. Si uno dice que su trabajo es ofrecer una visión integral, ecológica sobre el tema de la fertilidad y del cuidado de la salud de la persona; si eso es lo que se está haciendo, entonces se está trabajando para el Reino; se está creando una comunidad de amor. Porque esto es lo que la visión integral de la fertilidad es; es un llamado integral a dar fruto como Jesús nos invita a darlo. Y cuando de esto se trata, no se supone que pidas limosna. No se dice: “Aquí le traemos un proyectico bonito que estamos haciendo y venimos a decirle que si por favor quiere ayudarnos un poquito”. ¡No! Decimos: “No se siente feliz de que nosotros que hemos entregado nuestro tiempo y nuestras vidas a este proyecto integral, ecológico en el tema de la fertilidad y del cuidado de la salud lo estemos invitando y no esta fascinado de tener la oportunidad de aportar sus recursos a esta gran obra?” ¿Se dan cuenta? Ahora ya no están pidiendo limosna. Pero esto no es exactamente de lo que estamos hablando. Lo que quiero es que ustedes sientan, aquí y ahora mismo, que de lo que realmente estamos hablando es de un cambio personal, de una verdadera conversión. Y es bien interesante en este sentido, ver que la gente del mundo a menudo es mas sagaz que la del Reino, -porque la gente del mundo, la que hace los grandes negocios- sabe que jamás se consigue mucho dinero si se pide como limosna. Una vez fui a Texas, a visitar a un gran recaudador de fondos y recuerdo que al entrar a su oficina lo vi sentado detrás de un escritorio de madera fina, espectaculares pinturas colgando de las paredes y una magnifica escultura de mármol. Y le dije: “¿Como se atreve a pedir dinero metido en esta oficina?” Y el me contestó: “Pues es precisamente por esa razón que tengo esta oficina tan bonita, porque la gente al entrar piensa, este hombre si sabe como trabajar con el dinero –sabe como hacerlo producir. No les gusta invertir dinero con gente que dice “No tengo nada”. Y si alguien les da dinero, estarán la semana entrante, pidiendo limosna de nuevo. De todas maneras, lo que espiritualmente este hombre me estaba diciendo era: “Yo pido dinero de pie, mirando a los ojos y no agachado, porque creo en lo que hago. Creo que tengo algo importante que ofrecer”. Y lo que el hace es invitar a la gente a participar en una visión. Ahora quiero hablarles de tres cosas: 1. Donde tenemos puesta nuestra seguridad 2. Los ricos 3. Pedir Primero quiero hablarles muy concretamente de ustedes y de mí que pedimos dinero. Y también quiero hablar de esto, porque es un tema muy importante. ¿Dónde tienen puesta su seguridad? ¿Dios o Mammón? Eso es lo que Jesús les diría: ¿En donde encuentran su seguridad? Así que les hablaré de ustedes y de mí, que pedimos dinero. No les hablaré de cómo conseguirlo; solo les preguntaré acerca de su relación con el dinero. Voy a jugar un jueguito con ustedes. Voy a hacerles muchísimas preguntas, ninguna me la tienen que contestar, pero les pido que piensen en cada una a medida que se las voy planteando. La pregunta general es: ¿Qué lugar ocupa el dinero en tu vida? Porque nunca serás capaz de pedir dinero si no sabes cual es tu relación con el. ¿Sabes cuanto dinero tiene tu padre, o cuanto gana en este momento? ¿Hablas con el acerca del dinero? “Papá, ¿Cuanto dinero ganas?” Y “¿Cuanto tienes ahora en el banco?” ¿Te hablan tu papá y tu mamá de esto? ¿Te hablaron de esto cuando eras niño? ¿Era este uno de los temas que se discutían alrededor de la mesa alguna vez? ¿Hablas con tus hijos acerca de tu dinero? ¿Les cuentas como lo ganas y como lo usas? Y si lo tienes, ¿Cómo te lo gastas? ¿Estas inclinado a depender de el en las posibles emergencias? Tu sabes: “Algo podría pasar, así que mejor lo tengo ahí, en caso de que alguien se enferme”. ¿Te gusta dar tu dinero a los amigos o a Instituciones? Bueno: “Digamos que tengo un amigo que pasa necesidades y que realmente le hace falta un millón, así que voy a darle un millón”. O dices: “Siento tanta compasión por los niños de Somalia, estoy tremendamente frustrado porque es allá donde quiero dar una gran parte de mi dinero”. De hecho; ¿A dónde lo estás donando? ¿Te preocupa saber si el dinero que donas, tiene o no deducción de impuestos? ¿O eso, ni se te ocurre? Cualquier duda o inquietud escribir a:
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