Sofía Cavalletti escribe el siguiente artículo en el boletín Nº 7 del Consejo Internacional de la Catequesis del buen Pastor , en Roma, segundo semestre de 2007:
“Materiales Montessori y materiales de la catequesis.”
El encuentro de la Catequesis de Buen Pastor con el pensamiento Montessori creo que sea para nosotras un hecho de gran importancia; nuestro trabajo en efecto está sólidamente basado en la visión montessoriana del “niño nuevo”. Ya María Montessori, en su experimento de educación religiosa en Barcelona, se había dado cuenta de cómo ese niño mostraba capacidades “nuevas” también en el aspecto religioso, y las resumía con las palabras: “Un sentido gratísimo de alegría y una nueva dignidad” (Ver Libro núm. 4, de la lista al final de este artículo,).
Desde los primeros inciertos pasos de la Catequesis del Buen Pastor, observando a los niños, no habríamos podido decir otra cosa que: “María Montessori verdaderamente tenía razón.”
El niño nos abrió de inmediato a horizontes desconocidos.
Además es también, a partir de Barcelona, que María Montessori se diera cuenta de la fuerza didáctica de la liturgia y cómo ésta debiera ser parte importante de la catequesis. Ella afirma con fuerza (Ver Libro Núm. 4de la lista, pág. 12): “He aquí un necesario complemento de la instrucción religiosa para la primera edad: hacer la liturgia accesible a los niños.” E insiste en que la liturgia sea presentada “a los pequeños.” Y entonces – agrega – “El complemento necesario de la instrucción religiosa de la primera edad es la liturgia, hecha accesible a los niños.”